Ser
gregario implica estar en contacto con otros seres humano, y esa es una característica inherente al ser humano: somos
gregarios porque nacemos, crecemos y vivimos en sociedad. Lo anterior nos
identifica y marca la forma en que nos vinculamos con las personas, al igual
que la forma en que aprendemos dentro y fuera del entorno escolar formal. A
esto se le denomina Conectivismo.
Aprender en interrelación constante,
en colaboración y en cooperación con otras personas, es lo que permite que el
aprendizaje se consolide en un entorno cada vez más infoalfabetizado y
vinculado a la globalización promovida por la incorporación de las redes
sociales y de las TIC a las innovaciones educativas que, hoy en día, predominan
en el ámbito educativo. Todo ello nos lleva a concluir que el conocimiento no
se encuentra sólo en el aula de clase sino en las posibilidades de conectividad
de los participantes en los procesos de aprendizaje.
